Introducción
El bajo consumo de alimento durante los primeros tres días post-destete puede considerarse como una consecuencia natural de los factores estresantes acumulativos que caracterizan la separación de los lechones de su madre, resultando en una perturbación de la microbiota intestinal, la digestión intestinal, la capacidad de absorción y la función inmune de las mucosas, con consecuencias en un bajo rendimiento del crecimiento, morbilidad y mortalidad.
Para un rendimiento exitoso en la transición de los lechones, es fundamental garantizar la continuidad del aporte de nutrientes desde el destete. El propósito de este artículo es revisar y analizar las causas de la interrupción del aporte de nutrientes tras el destete y sus consecuencias.
Causas de la post-destete y de la disrupción de nutrientes:
- Estrés: Se cree que todos los eventos de estrés que experimenta el lechón después del destete suprimen el consumo de alimento debido a los efectos anoréxicos del factor de liberación de corticotropina (CRF)1, que es la primera hormona liberada en respuesta al estrés agudo, iniciando el sistema de respuesta al estrés del cuerpo.
- Falta de adaptación a un nuevo entorno: Además del estrés del destete, la reducción del consumo de alimento se asocia a la falta o el retraso en la adaptación de la leche líquida a un alimento sólido seco, menos digerible y palatable. La transición suele complicarse por el proceso de aprendizaje a un entorno diferente con fuentes de alimento y agua separadas, en comparación con la dieta basada en leche (leche de cerda), lo que les exige adaptarse y familiarizarse con la diferencia entre hambre y sed y saciedad2. Una vez que se descubre el alimento, se establecen patrones normales de alimentación y bebida, y los cerdos se sienten más cómodos en su nuevo entorno. Por esta razón, el consumo de agua tiende a ser el mayor nutriente consumido en las primeras 24 horas y se mantiene elevado durante los primeros días posteriores al destete (Brooks et al., 1984), lo que sugiere que los suplementos dietéticos pueden ser más beneficiosos cuando se administran a través del agua en lugar del alimento (Dybkjær et al., 2006).
- Activación del sistema inmunológico: se sabe que la liberación de citocinas inflamatorias después de la activación del sistema inmunológico suprime aún más el apetito, reduciendo la ingesta de alimentos y la absorción de nutrientes (Escobar et al, 2004).